Grupo de expertos considera que el acceso a los medicamentos seguros es una cuestión de salud pública y no de propiedad intelectual

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Las iniciativas de lucha contra la falsificación podrían dificultar el acceso a los medicamentos sin que se logre paliar el problema de los fármacos falsificados, en particular en los países en desarrollo, según dijeron miembros de un grupo de expertos en un evento organizado recientemente por el Open Society Institute.

La confusión que existe entre los medicamentos genéricos legítimos, los medicamentos de mala calidad y aquellos que son copias ilegales de productos de marca registrada puede tener un impacto devastador, y es necesario contar con una mayor precisión en la definición y el alcance de la falsificación, añadieron los expertos.

Según un documento de Médicos Sin Fronteras, los medicamentos falsificados son productos empacados con la intención de que parezcan legítimos, pero no lo son. Esto constituye una infracción de marca. Por otra parte, un fármaco deficiente es un producto fabricado legítimamente que no cumple con las normas establecidas por la respectiva autoridad encargada de la regulación de medicamentos. Esto se trata de una cuestión de control de calidad. Por último, un medicamento genérico es un fármaco producido legítimamente, igual al producto de marca original por lo general ya no amparado por una patente, y que contiene los mismos ingredientes activos.

“Cuando hablamos de las iniciativas de lucha contra la falsificación, nos referimos básicamente a la agenda mundial de observancia en materia de propiedad intelectual”, comentó en la reunión del 25 de septiembre Sangeeta Shashikant, asesor jurídico superior de la Red del Tercer Mundo.

En el plano nacional, se están impulsando medidas de aplicación de los derechos de PI en los países en desarrollo, especialmente en África, añadió Shashikant. En Kenya, por ejemplo, se aprobó un proyecto de ley contra la falsificación y en Uganda se está examinando la cuestión.

Según Shashikant, el problema está en el ámbito de aplicación de dicha legislación. En el Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados son el Comercio (ADPIC), la falsificación está definida como relativa a la infracción de marcas. El proyecto de ley de Kenya va más allá de los ADPIC y hace referencia a todas las infracciones de propiedad intelectual tales como patentes, marcas, derechos de autor, dibujos y modelos industriales, e incluso la protección de las obtenciones vegetales.

La cuestión de la calidad de los fármacos debe ser tratada por las autoridades encargadas de la regulación de medicamentos, y no por las autoridades aduaneras, puesto que los funcionarios de aduanas no están en capacidad de determinar si un producto está infringiendo los derechos de propiedad intelectual, comentó Shashikant, y añadió que los casos relacionados con la violación de estos derechos deben ser tratados por las oficinas de propiedad intelectual.

Los funcionarios de aduanas no tienen la capacidad para evaluar la calidad de un medicamento, de acuerdo con Partha Satpathy, Consejero de la Misión Permanente de la India. La mera sospecha por parte del titular de los derechos de propiedad intelectual puede llevar a que los bienes sean incautados en la frontera y detenidos durante meses, dijo Shashikant. Esto sucedió varias veces en Europa el año pasado, principalmente en los Países Bajos.

No debe haber confusión entre los fármacos deficientes y los medicamentos genéricos, aunque a veces hay un intento deliberado de perpetuar esta confusión, comentó Elio Cardoso, Consejero de la Misión Permanente del Brasil.

Todos los participantes coincidieron en el hecho de que no conviene incluir la cuestión del acceso a medicamentos seguros en un marco de PI sino que debe abordarse en el marco de la salud pública. “El asunto del acceso a los medicamentos en la Organización Mundial de la Salud debe examinarse en el ámbito de la salud pública y no en el de propiedad intelectual”, dijo Cardoso.

Para Michelle Childs de Médicos Sin Fronteras, la cuestión radica en tener acceso a tratamientos existentes, así como también a nuevos tratamientos. La legislación de la India cuenta ahora con nuevas normas de PI y algunos nuevos fármacos para el tratamiento del VIH están amparados por patentes, dificultando así el acceso a nuevos medicamentos, dijo.

Catherine Saez may be reached at info@ip-watch.ch.

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