Gurry marca el comienzo de una nueva etapa de esperanza y multilateralismo en la OMPI

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Por William New
Francis Gurry, funcionario de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) desde hace muchos años, se hizo cargo de la organización este mes y trajo consigo la esperanza de las partes interesadas de aportar tranquilidad interna y reconocimiento mundial al organismo de Naciones Unidas, aunque el futuro depara diversos desafíos.

Los gobiernos y las partes interesadas de toda inclinación política han mostrado entusiasmo por que la organización se “reponga” de estos últimos años de luchas por el liderazgo y problemas relacionados con el desarrollo, a la vez que esperan que retome su lugar en el centro de las actividades mundiales de política sobre propiedad intelectual.

De procedencia australiana, Gurry, que ha trabajado en la OMPI durante más de dos décadas y ha ocupado cargos como los de asesor jurídico y director general adjunto, fue nombrado Director General por la Asamblea General anual que reunió a los Estados miembros del 22 al 29 de septiembre. Asumió sus funciones el 1.° de octubre y las llevará a cabo hasta 2014. Además, planea presentar con prontitud su propuesta de reestructuración de la organización.

Gurry tendrá la ardua tarea de ayudar a los Estados miembros a conciliar sus diferencias, que a menudo se trasladan al corazón del sistema mundial de propiedad intelectual. También queda por determinar cómo podría dirigir la organización, habida cuenta de las disensiones internas del pasado.

Para que la organización se gane la confianza de las partes interesadas y del personal, deberá convencerlos de que ha logrado erradicar todo posible caso de corrupción y mala gestión financiera, crear un entorno favorable para todos los empleados, encabezar el cambio mundial y adoptar como práctica habitual el incorporar los puntos de vista de todos los Estados miembros, independientemente de su dimensión.

Al parecer, Gurry cuenta con el apoyo externo de, inclusive, los gobiernos miembros que previamente se mostraron escépticos, pero es probable que se le recuerde que tendrá un mandato limitado, habida cuenta de la estrecha victoria por el margen de un voto en su nombramiento de director general. Se espera que presente su nuevo plan para la organización durante la semana del 20 de octubre y, posteriormente, se realizarán consultas con los miembros.

La Asamblea de este año culminó de manera temprana y en un tono positivo, en comparación con el año pasado cuando no se llegó a un acuerdo. Sin embargo, este año se decidió postergar los asuntos presupuestarios hasta una Asamblea General especial que se llevará a cabo el 12 de diciembre, que estará precedida de una reunión del Comité del Programa y Presupuesto del 10 al 11 de dicho mes.

Martin Uhomoibhi, Presidente de la Asamblea, afirmó al finalizar que estima que la OMPI está preparada para “retomar su lugar como foro preeminente” en el cual debatir sobre los asuntos internacionales de propiedad intelectual.

El cambio más importante desde el año pasado es la partida de Kamil Idris, ex Director General, quien finalizó su trabajo un año antes de lo previsto debido a la pérdida de confianza suscitada a partir del descubrimiento de que falsificó su edad en documentos de la OMPI durante aproximadamente 20 años, y de diversos rumores no corroborados sobre mala gestión financiera y de recursos humanos.

Sin embargo, ninguna de estas preocupaciones fue tema de debate en la Asamblea de este año. Los miembros le brindaron una cordial despedida a Idris y le otorgaron un premio por sus numerosos años de servicio a la organización. Idris percibirá el sueldo completo y los beneficios de la categoría de director general durante los próximos 14 meses, independientemente de sus tareas futuras.

Por otro lado, el Comité de Auditoría de la OMPI, creado en 2005, se reunió del 6 al 9 de octubre para abordar varias cuestiones administrativas delicadas. El orden del día probablemente incluyó las actividades de la División de Auditoría y Supervisión Internas, el seguimiento de la revisión caso por caso de la OMPI en la que se analizaron los puestos de trabajo de la organización y se determinó que eran necesarias mejoras, la construcción de un nuevo edificio de oficinas, adquisiciones, recomendaciones sobre la supervisión y otros temas relativos al personal.

Durante la Asamblea, un grupo de trabajo de Estados miembros elaboró un contrato para Gurry que incluye la promesa de pagarle “un sueldo anual neto equivalente al sueldo más alto que se paga al jefe de un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Ginebra”, que se calculó como un sueldo mensual neto de 23.412 francos suizos, lo que asciende a un sueldo anual neto de 280.944 francos suizos (aproximadamente 258.107 dólares estadounidenses). Además, recibirá un “subsidio anual para gastos de representación” de 62.100 francos suizos, un “subsidio anual para gastos de vivienda” de 76.200 francos suizos y una pensión, entre otros beneficios. Se trata de un contrato comparable con el que se celebró con su predecesor, Kamil Idris.

Asuntos normativos

La Asamblea también aprobó informes preparados por los comités de políticas de la OMPI. En el marco de los asuntos normativos de la OMPI, los países desarrollados esperan restablecer los debates sobre la armonización de los sistemas nacionales de patentes, incrementar la eficiencia, la competencia y el impacto de la OMPI, y mantener el control de los gastos (dichos países pagan la mayor parte de las cuentas de la OMPI a través de las tasas que abonan sus usuarios). Asimismo, son partidarios de una mayor participación de la OMPI en los asuntos de observancia, en los que los países en desarrollo coinciden actualmente en términos generales. Además, existe un posible interés por volver a considerar la protección del material con derecho de autor transmitido en medios de difusión por Internet con relación a las fallidas negociaciones del tratado sobre los derechos de los organismos de radiodifusión.

Los países en desarrollo procuran garantizar la firme aplicación de las 45 disposiciones adoptadas el año pasado, cuyo objetivo es que la OMPI y el sistema mundial de propiedad intelectual brinden mayor utilidad y respuesta a sus necesidades, y mantener abiertas las disposiciones adicionales sobre las que aún no se ha logrado un acuerdo. Además, desean que se analice un tratado sobre las excepciones y las limitaciones al derecho de autor, y que se avance en los debates de larga data sobre la protección de los conocimientos tradicionales y el folclore.

En los próximos meses, un tema clave será la definición de las facultades del nuevo Comité sobre Desarrollo y Propiedad Intelectual (CDIP), creado en la Asamblea General de 2007, que supervisa la aplicación del Programa para el Desarrollo. Los países desarrollados se resisten a permitir que el Comité tenga competencia en otros comités de la OMPI, por ejemplo, aquellos relacionados con patentes y derechos de autor. Sin embargo, las partes proponentes consideran que el desarrollo atañe a diversos sectores.

Los miembros han acordado realizar una conferencia del Comité Permanente sobre el Derecho de Patentes que abordará temas sociales, de patentes y de políticas públicas, lo que, según un funcionario brasileño, refuerza la noción de que el desarrollo es una cuestión interdisciplinaria en la OMPI. Los países desarrollados se han opuesto a la idea de que el CDIP tenga la facultad para involucrarse en temas que conciernen a otros comités.

La Asamblea aprobó una conferencia de donantes con el fin de generar recursos a través de fondos fiduciarios o voluntarios para que la OMPI brinde ayuda a los países menos adelantados, en particular en África, en materia de propiedad intelectual.

Un funcionario del Grupo Africano, que ha vigilado el progreso del Programa para el Desarrollo, afirmó luego de la Asamblea: “Se está comenzado a creer en el otro. Hay un ambiente de confianza. Espero que esto siga así”.

La visión de Gurry

En su discurso de aceptación ante la Asamblea y en entrevistas periodísticas posteriores, Gurry afirmó que apremia prestar atención al trabajo atrasado respecto del sistema de patentes; el impacto que tiene Internet en el derecho de autor; la falsificación y la piratería; el uso de la propiedad intelectual para reducir la “brecha del conocimiento” mundial y crear capacidades en los países menos adelantados; y la falta de protección de los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales (folclore).

Gurry señaló que la propiedad intelectual debe contribuir a reducir la brecha del conocimiento y generar mayor participación en los beneficios de la innovación y la creatividad en la economía del conocimiento. La OMPI puede crear una “infraestructura mundial de conocimientos, conformada por bases públicas y gratuitas de datos técnicos y científicos, que funcione a tenor de normas comunes para el intercambio de datos”, sostuvo.

Agregó que la OMPI también podría ayudar a los países a adoptar estrategias nacionales de propiedad intelectual e innovación, y que él planea dotar con recursos humanos y financieros a la División que se ocupa de los países menos adelantados, creada por Idris.

Otra iniciativa será la creación de una división de investigación económica y estadísticas que proporcione a los Estados miembros estudios de las repercusiones, a fin de analizar los procesos nacionales y los nuevos desarrollos que afectan al mundo de la propiedad intelectual y a la OMPI. Asimismo, Gurry solicitó resultados concretos en lo referido a la protección de los conocimientos tradicionales y el folclore. No hizo mención a los recursos genéticos.

Por último, Gurry propuso la creación de una nueva dependencia en la Secretaría que se centre en la contribución que la propiedad intelectual y la OMPI puedan hacer en el marco de acciones colectivas, cuyo propósito sea hacer frente a esos desafíos mundiales.

La organización debe adquirir mayor importancia mediante la participación en los debates mundiales sobre el cambio climático, la desertificación, las epidemias, el acceso a la atención sanitaria, la seguridad alimentaria y la preservación de la biodiversidad, sostuvo.

Nuevo edificio; presidentes de comités

El nuevo edificio de oficinas, cuya construcción comenzó en abril y cuyo costo asciende a 153 millones de francos suizos, estará terminado en octubre de 2010, según informaron esta semana miembros de la OMPI. La obra estuvo parada durante varios años debido a problemas financieros internos, lo que dejaba un gran sector descampado enfrente de la entrada principal de la OMPI. El nuevo edificio administrativo se erigirá al lado de la sede existente y estará conformado por una cafetería con capacidad para 320 personas y un vestíbulo en la planta principal, cinco pisos de oficinas y cuatro niveles subterráneos.

El 25 de septiembre, se aprobaron los nombramientos de los jefes de varios órganos pertenecientes a la OMPI. Alberto Dumont, Representante Permanente de Argentina en Ginebra, encabezará el Comité de Coordinación y contará con la colaboración del kirguís Muktar Djumaliev como Vicepresidente Primero y el tunecino Mohamed Abderraouf Bdioui como Vicepresidente Segundo. El Comité de Coordinación es el principal órgano ejecutivo de los Estados miembros de la OMPI y nombra a los funcionarios de mayor rango, tal como el nuevo director general adjunto quien asumirá sus funciones a fines del próximo año.

Aún no queda claro quién dirigirá el Comité del Programa y Presupuesto, ya que el Grupo B designó a Francia y otro grupo nombró a Rumania, según trascendió. Los posibles candidatos para tales grupos son Christophe Guilhou de Francia y Doru-Romulus Costea, el Representante Permanente de Rumania en Ginebra.

Durante la semana, altos directivos en materia de propiedad intelectual de las cinco oficinas de patentes más importantes del mundo se reunieron para coordinar su próxima reunión, que se llevará a cabo del 27 al 28 de octubre en Jeju, en la República de Corea. Una de las prioridades es hallar maneras de compartir la labor. [Para leer el artículo completo sobre esta reunión, consulte www.ip-watch.org, 25 de septiembre]

Traducido del inglés por Fernanda Nieto Femenia

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