Tribunal de Estados Unidos reexamina la protección por patente de modelos comerciales 19/05/2008 by Catherine Saez, Intellectual Property Watch Share this:Click to share on Twitter (Opens in new window)Click to share on LinkedIn (Opens in new window)Click to share on Facebook (Opens in new window)Click to email this to a friend (Opens in new window)Click to print (Opens in new window)Por Drew Clark para Intellectual Property Watch WASHINGTON, DC.- El principal tribunal de apelación de Estados Unidos que entiende en litigios de patentes reconsideró de lleno si la decisión de Estados Unidos, adoptada en 1998, de dar mayor cabida a la protección por patentes de métodos comerciales era la política de propiedad intelectual adecuada. La idea de un cambio de rumbo en el asunto de las patentes de métodos comerciales cobró mayor fuerza con la impugnación de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) de una solicitud de patente para un método de cobertura financiera elaborado por los inventores Bernard Bilski y Rand Warsaw. La USPTO instó al tribunal a rechazar la solicitud de patente por tratarse de una materia no patentable. Proporcionó una norma para invalidar la patente que refleja un cambio de rumbo fundamental para el Gobierno de Estados Unidos respecto de los últimos 10 años. Raymond Chen, el abogado representante de la USPTO, prácticamente rechazó el razonamiento que justifica la concesión de patentes de programas informáticos que están desvinculados de las computadoras. “Si los programas informáticos no están unidos a una máquina, entonces debemos corregir algunas cuestiones”, declaró Chen. Sin embargo, una década antes, la USPTO había acogido con agrado la decisión del litigio State Street Bank v. Signature Financial Services ya que dio lugar a un aumento significativo de las solicitudes de patentes de métodos comerciales. La USPTO fue entonces acusada de conceder patentes a invenciones absurdamente obvias, como por ejemplo el sistema patentado por Amazon que permite comprar en línea mediante un solo clic (conocido como “one-click buying”) y las subastas inversas de la empresa Priceline para los hoteles y los billetes de avión. El ex Comisionado de patentes Q. Todd Dickinson defendió el fallo del caso State Street al considerar que se trataba de la evolución lógica de las patentes de “procedimientos”, protección permitida desde hace siglos. La participación de varias partes en el debate dio mayor peso al nuevo caso. Entre los contendientes estaban las industrias farmacéutica, de tecnologías de la información y de servicios financieros. Tanto la industria de tecnologías de la información como la de servicios financieros adoptaron posturas encontradas: algunas partes se mostraron a favor de los argumentos del inventor y otras en contra. La industria financiera fue particularmente elocuente. Un sector de esta industria mostró una fuerte inclinación por las patentes de métodos comerciales y por crear una nueva coalición en defensa de esas patentes denominada NewEconomyPatents.org. Ese tipo de coaliciones es, por lo general, una señal de que Washington entra en la fase inicial de una batalla en la esfera de políticas públicas: las partes examinan las repercusiones de la posible revisión del Tribunal Supremo y estudian la legislación para anular todo resultado al que pueda llegar el proceso judicial. La presión por anular la decisión del caso State Street “podría desbaratar industrias enteras” implicadas en el análisis financiero, explicó Thomas Biemer, abogado de Dilworth Paxson y coautor, junto con el profesor de derecho de la George Washington University John Duffy, de un informe del amicus curiae o “del amigo del tribunal”. El informe fue presentado en nombre de Regulatory Datacorp, Inc, titular de una licencia de Goldman Sachs que se ocupa de perfilar el blanqueo de dinero de origen terrorista. En él, Duffy y Biemer sostuvieron que la invención de Bilski reúne las condiciones de la protección por patente. A Biemer, quien defendió al solicitante de patente en el caso State Street, se unieron, en un informe con fecha del 7 de mayo, Duffy y asociados en representación de Accenture y de la Boston Patent Law Association. American Express también dio su apoyo a Bilski. En el otro bando del sector financiero estaban el Bank of America, la Financial Services Roundtable, Lehman Brothers, MetLife, Morgan Stanley y Wachovia, que instaron al tribunal a anular el fallo del caso State Street y a rechazar la solicitud de patente de Bilski. La industria tecnológica también adoptó posiciones diversas: Yahoo! defendió las patentes de métodos comerciales mientras que IBM se mostró más cautelosa en relación con la concesión de esas patentes. En general, las organizaciones sin fines de lucro tendieron a defender la misma posición de IBM. Un día atípico en el tribunal En un día atípico y significativo, el 8 de mayo el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Washington sesionó con el pleno del tribunal, es decir con sus 12 jueces, para estudiar la solicitud de patente de Bilski y Warsaw. La solicitud había sido rechazada en 2006 por el Board of Patent Appeals (comisión de apelación en el área de patentes), un órgano administrativo de la USPTO. El caso recibió el nombre de In re Bilski ya que se trata de una apelación de la decisión de la USPTO de no conceder la patente. Las partes oficiales en el caso eran, por un lado, los inventores, quienes procuraban obtener la anulación de la decisión de la comisión de apelación de la USPTO, y, por el otro, la USPTO, quien instaba al tribunal de apelación a reafirmar la decisión de no concesión. Además de la atípica decisión de que el pleno del tribunal conociera el caso, y después de que el caso fuese sometido a un panel compuesto por tres jueces que decidieron que el pleno del tribunal debía estudiar la cuestión, el tribunal también solicitó activamente informes de las partes implicadas. De los 38 informes presentados, el tribunal seleccionó a Duffy y al abogado William Lee del Bank of America para que presentaran de viva voz sus argumentos así como a los abogados de la USPTO y de Bilski. Los jueces del tribunal bombardearon con un amplio abanico de preguntas a todas las partes, incluso la de si el tribunal debía anular el fallo del caso State Street, precedente clave establecido en 1998. La decisión sustentaba una patente de procedimiento concedida a una invención relacionada con un sistema informático de contabilidad que permitía la gestión de un fondo de inversión. El Tribunal Supremo de Estados Unidos se negó a revisar el caso. “¿Qué pasaría si” el tribunal de apelación anulara el fallo del caso State Street?, se preguntó la jueza Pauline Newman. Newman dijo que la redacción ambigua de la ley de patentes sugería que el tribunal también debía, en su examen, trascender el sentido estricto de la ley y considerar la esfera de políticas públicas. “¿Sería beneficioso para la economía? ¿Estamos acaso legislando?” El abogado representante de la USPTO no respondió de forma directa a la pregunta. Sostuvo que el tribunal no debía reconsiderar el precedente porque la invención de Bilski, a diferencia de la patente del caso State Street, no estaba vinculada a una computadora. Según la legislación de Estados Unidos, una patente puede concederse si pertenece a una de cuatro categorías: una “máquina”, una “manufactura”, una “composición de materia” o un “procedimiento”. Las patentes, para ser válidas, deben cumplir también otros requisitos legales: deben ser útiles, nuevas y no evidentes. Las opiniones de los cuatro abogados eran bien variadas: el abogado de Bilski sostuvo que su patente era válida; Duffy alegó que la materia patentable en relación con el fondo de inversión de alto riesgo era patentable pero no se pronunció sobre la patente; la USPTO instó al tribunal a rechazar la patente por razones relacionadas con la materia patentable, sin por ello tener que modificar el fallo del caso State Street y Lee, del Bank of America, exhortó al tribunal a que rechazara la patente y anulara el fallo del caso State Street. Los comentarios formulados por varios de los jueces dieron a entender que muchos de ellos estaban firmemente convencidos de la decisión del caso State Street. Esos mismos jueces hicieron preguntas que sugerían que aquéllos que se oponían a la patente de Bilski y Varsaw debían ofrecer otras razones que justificaran el rechazo de la solicitud de patente. Muchos jueces criticaron la posición actual de la USPTO, quien considera que para que un método comercial sea patentable debe ya sea estar contenido en una máquina o participar de alguna manera en la transformación de la materia. Share this:Click to share on Twitter (Opens in new window)Click to share on LinkedIn (Opens in new window)Click to share on Facebook (Opens in new window)Click to email this to a friend (Opens in new window)Click to print (Opens in new window) Related "Tribunal de Estados Unidos reexamina la protección por patente de modelos comerciales" by Intellectual Property Watch is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License.