El informe anual del USTR sobre propiedad intelectual da prioridad a la observancia 01/05/2008 by Catherine Saez, Intellectual Property Watch 1 Comment Share this:Click to share on Twitter (Opens in new window)Click to share on LinkedIn (Opens in new window)Click to share on Facebook (Opens in new window)Click to email this to a friend (Opens in new window)Click to print (Opens in new window)Por William New El informe anual del Gobierno de Estados Unidos que evalúa la protección de los derechos de propiedad intelectual estadounidenses en los socios comerciales extranjeros y que, posiblemente, desalienta la inversión en países errantes se centró este año, una vez más, en China y Rusia. También alertó sobre la situación en Tailandia debido, en parte, al uso que este país hace de las licencias obligatorias con fines de salud pública, sobre los riesgos de seguridad y de salud que representan los productos falsificados tales como los medicamentos y sobre la piratería en Internet, y se refirió a un tratado internacional contra la piratería. El informe señala la “creciente importancia [que] año tras año” adquieren los derechos de propiedad intelectual y la observancia de esos derechos para la economía de Estados Unidos, comentó el 25 de abril a la prensa Stan McCoy, Representante Adjunto de Comercio Exterior de Estados Unidos (USTR) para cuestiones de propiedad intelectual e innovación. McCoy señaló que el informe demuestra también la creciente importancia que ello supone igualmente para las economías en desarrollo. Otras áreas en las que se ha centrado el informe este año son la piratería en Internet y en relación con tecnologías emergentes, tales como los teléfonos móviles, los dispositivos de tipo Palm, las memorias USB, y otras tecnologías móviles. El informe anual del USTR sobre el artículo especial 301, encomendado por el Congreso de Estados Unidos, incluye nueve países en la Lista de vigilancia prioritaria, el peor ranking del informe previo a que puedan aplicarse sanciones comerciales, con inclusión de la pérdida de beneficios unilaterales relacionados con la exportación al mercado de Estados Unidos. Esa lista incluye a Argentina, Chile, China, India, Israel, Pakistán, Rusia, Tailandia y Venezuela. Se analizó un total de 78 países, 46 de ellos figuran en otra lista de vigilancia, que esencialmente lleva a negociaciones bilaterales y, eventualmente, a desalentar las inversiones en los países incluidos en la lista. Asimismo, se añadieron otros 36 países a la lista de vigilancia. Rusia fue objeto de una revisión fuera del ciclo normal (out-of-cycle review), cuyo resultado la colocó en la Lista de vigilancia prioritaria. Este año se solicitó ese tipo de revisión para Israel y Taiwán. Según el USTR, varios países han mejorado. Egipto, el Líbano, Turquía y Ucrania pasaron de la Lista de vigilancia prioritaria a la Lista de vigilancia, lo que, según el USTR, refleja las mejoradas alcanzadas en relación con los regímenes de propiedad intelectual de estos países. Belice y Lituania fueron excluidos por completo del informe sobre el artículo especial 301. Por primera vez en el contexto del artículo especial 301 se menciona el Acuerdo Comercial contra la Falsificación, que negocian los principales países desarrollados (titulares de la gran mayoría de los derechos de propiedad intelectual del mundo). El USTR, en una comunicación reciente, afirmó que el Acuerdo Comercial contra la Falsificación constituía “un nuevo y vigoroso esfuerzo por combatir la problemática de la falsificación y la piratería en el mundo actual”. Asimismo añadió que el acuerdo “está concebido como un esfuerzo conjunto, emprendido por los socios comerciales para potenciar las normas internacionales de observancia de la propiedad intelectual”. Según se anunció en octubre del año pasado, el acuerdo no se concluirá antes de que se celebre, en julio próximo, la cumbre del Grupo de los Ocho (todos países industrializados) en Japón, sostuvo McCoy. El USTR también estudió la solicitud de la industria y, este año, puso más énfasis en el comercio de productos farmacéuticos falsificados que, según dijo el USTR, “sigue siendo una preocupación particularmente grave a la luz de los riesgos que ello supone para la salud y la seguridad humanas”. Y añadió que Estados Unidos “continúa abordando activamente este serio problema”. En una extensa sección del informe que trata este tema, el USTR refuerza el apoyo al modelo existente de investigación y desarrollo, basado en el sistema de patentes, para la innovación de nuevos fármacos y dispositivos médicos y destaca su compromiso con otros gobiernos a fin de promover esa visión. El USTR también hizo hincapié en la necesidad de impedir la exportación de productos infractores, que puede reflejar la creciente importancia que los países desarrollados asignan a las actividades fronterizas y de aduana en relación con la piratería y la falsificación. El USTR también destacó los beneficios de la protección de la propiedad intelectual de Estados Unidos en acuerdos bilaterales concluidos recientemente con países tales como Colombia, Corea y Panamá. Por lo general, los tratados bilaterales de Estados Unidos amplían los compromisos que los países contrajeron en 1994, en el marco del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que constituye la norma internacional de protección de la propiedad intelectual. En lo que se refiere a Tailandia, McCoy dijo que existía preocupación respecto del “deterioro general” en Tailandia en relación no sólo con la protección de los derechos de propiedad intelectual, con inclusión de los soportes ópticos tales como los CD y los DVD, sino también con el uso de las licencias obligatorias. Estas licencias, que los gobiernos usan a discreción, están permitidas en virtud de lo dispuesto en el Acuerdo sobre los ADPIC con el objetivo de facilitar la producción de versiones más económicas de medicamentos patentados. Si bien las licencias obligatorias son comunes en Estados Unidos para otro tipo de productos, el USTR se hace eco de las preocupaciones de la industria farmacéutica de los países desarrollados, que estima que el creciente uso de esas licencias en economías medianas, tal como Tailandia, podrían producir perjuicios económicos a la industria y menoscabar su capacidad para realizar actividades de investigación y desarrollo. El informe insta a Tailandia a respetar la viabilidad del sistema de patentes existente, sostuvo McCoy. Sin embargo, Essential Action, una organización no gubernamental con sede en Washington que se dedica a supervisar las políticas comerciales, reaccionó con indignación ante esa declaración sobre Tailandia y la calificó, por segundo año consecutivo, de “cínica, escandalosa y vergonzosa”. “Tailandia ha estado a la vanguardia en el uso de las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los ADPIC ─ reafirmadas en la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la salud pública, declaración en la que Estados Unidos es parte─ con el objetivo de lograr una reducción de los precios de los medicamentos y de poner a disposición de los ciudadanos medicamentos esenciales independientemente de sus ingresos”, señaló Robert Weissman, Director de Essential Action. Y añadió que “en lugar de felicitar a Tailandia, Estados Unidos la denuncia y amenaza”. Respecto de China, McCoy sostuvo que los dos casos que Estados Unidos entabló contra China en la OMC por cuestiones relacionadas con derechos de propiedad intelectual son una muestra de que Estados Unidos está preparado para ejercitar sus derechos en el órgano multilateral cuando los problemas persisten tras extensas negociaciones bilaterales. Asimismo adelantó que podría esperarse, a finales del corriente año, una decisión en el caso de derecho de autor presentado contra China. De las 51 páginas que contiene el informe, 14 páginas ( es decir, más del 27 % del documento) detallan la situación de China. En relación con Rusia, McCoy afirmó que “ahora es el turno de Rusia” de realizar mejoras en relación con la observancia del Acuerdo sobre los ADPIC así como del acuerdo bilateral firmado en 2006 por Rusia y Estados Unidos. El informe cita también a Rusia y China como países en los que se han realizado progresos durante 2007. Los países que figuran en el informe tienen la posibilidad de expresar sus puntos de vista en un proceso público, aclaró McCoy. Pareciera que la mayor parte de la información proviene de la industria de Estados Unidos y de fuentes gubernamentales (tales como los especialistas de propiedad intelectual que, cada vez más, se incorporan en las embajadas de todo el mundo), si bien McCoy citó también las empresas y los gobiernos extranjeros. El informe no parece pronunciarse sobre la cuestión emergente de “retorsión cruzada”, que permite a los países que ganan un caso en la OMC adoptar represalias en el contexto de otro acuerdo de la OMC en lugar de hacerlo respecto del Acuerdo que fue infringido. Este fenómeno, permitido en virtud de las normas de la OMC, salió a la luz en una decisión reciente respecto de un caso sobre servicios de juegos de azar presentado por el país caribeño de Antigua contra Estados Unidos, quien, según se constató, infringió las normas al prohibir los servicios de juegos de azar. Se permitió entonces a Antigua que adoptara represalias en el marco del Acuerdo sobre los ADPIC en lugar de hacerlo en virtud del acuerdo de la OMC sobre servicios. La International Intellectual Property Alliance (IIPA), alianza que representa las principales asociaciones comerciales de Estados Unidos de la industria del derecho de autor, se hizo eco del USTR al identificar a China y Rusia como los principales países problemáticos. La IIPA también elogió al USTR por incluir a España y Grecia en la Lista de vigilancia. Sin embargo, no se mostró satisfecha con el hecho de que no se haya incluido a Canadá (actualmente en la Lista de vigilancia) en la Lista de vigilancia prioritaria por sus supuestas infracciones de derecho de autor. El USTR dijo que esperaba la aplicación, en los próximos meses, de las nuevas políticas adoptadas por Canadá para dar solución a ciertas preocupaciones. La Motion Picture Association of America (MPAA) acogió con satisfacción el creciente acento en la protección de la propiedad intelectual en Internet. El Presidente y Director Ejecutivo de la MPAA Dan Glickman sostuvo, en una declaración, que una protección más sólida de la propiedad intelectual es necesaria para que su industria encuentre formas innovadoras de transmitir contenido a los usuarios, incluida la transmisión en línea. 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Felipe A. says 02/05/2008 at 6:09 pm “Intelectual Property” does not exist. We all must fight against this absurd concept and the patent system. Mankind did it well up to date, without stupid “copyrigth” laws. Reply