La revisión del caso Bilski por parte de la Corte Suprema de los EE.UU. podría repercutir en todo el sistema de patentes

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El pasado mes de octubre, un tribunal de apelación de los Estados Unidos modificó drásticamente la ley de patentes, acercando así las normas de este país a las de otros en lo relativo a las invenciones que se pueden patentar. El Tribunal de Apelación del Circuito Federal (apodado a menudo el “tribunal de patentes” de los EE.UU) anuló uno de sus precedentes fundamentales y redujo fuertemente los tipos de métodos y procesos que pueden ser objeto de protección mediante patentes. La decisión dejó en entredicho a miles de patentes, entre ellas muchas relacionadas con métodos comerciales y métodos financieros.

Este controvertido fallo será revisado muy pronto por la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU.. La decisión resultante en el caso Bilski v.Doll podría marcar un hito en la legislación estadounidense de patentes, y repercutir en el resto del mundo.

“Este es un punto crítico para el futuro del sistema de patentes de los EE.UU.”, dijo Sansón Helfgott, un socio en la oficina de Nueva York de la firma Katten Muchin Rosenman. “El Tribunal Supremo, o bien rechazará la decisión [del Tribunal Federal]… o creará una fuerte restricción en el sistema de patentes. Éste no podrá proteger una gran cantidad de innovaciones, y la gente intentará buscar otros medios de protegerlas”.

El fallo también podría influir en las decisiones de otros países sobre el alcance de la materia patentable. “Los Estados Unidos siempre han sido líderes en el derecho de patentes”, afirmó Helfgott. “Cada vez que la Corte Suprema emite fallos en esta cuestión, otros países siguen la corriente”.

La situación de State Street

El derecho de patentes de los EE.UU. contiene una definición amplia de la materia patentable. Todo “proceso, máquina, manufactura o composición de materia que sea nuevo y útil” es potencialmente patentable.

Existen, sin embargo, dudas acerca de precisamente qué tipos de procesos son patentables. ¿Son patentables los métodos de hacer negocio? ¿Qué pasa con los métodos financieros y jurídicos, tales como las operaciones de cobertura (hedging) de opciones sobre productos básicos o la colocación de opciones sobre acciones en un conocido tipo de refugio fiscal?

En 1998, el Tribunal Federal dio una clara y resonante respuesta. En el caso State Street Bank. & Trust Co. v. Signature Financial Group el tribunal abrió de par en par las puertas de la Oficina de Patentes de los EE.UU. al afirmar que no sólo eran patentables los métodos comerciales, sino que cualquier proceso era patentable, siempre y cuando produjera “un resultado útil, concreto y tangible”.

Con esta decisión se produjo una ola de nuevas patentes. Se emitieron, por ejemplo, más de 15.000 patentes de métodos comerciales en los Estados Unidos, y miles de solicitudes más están aún pendientes de aprobación.

Sin embargo, en los últimos años la Corte Suprema de los EE.UU. ha revocado repetidamente las interpretaciones del derecho de patentes emitidas por el Tribunal Federal, reduciendo siempre los derechos que éste ha concedido a titulares y a solicitantes de patentes.

En un pleito que el alto tribunal desestimó sin pronunciarse sobre su contenido, el Tribunal Federal fue de todas formas objeto de críticas. En el pleito Laboratory Corp. of America v. Metabolite Laboratories [pdf], tres de los nueve jueces de la Corte Suprema hicieron todo lo posible para criticar la decisión del Tribunal Federal en el pleito State Street: “En este litigio sí se afirma que un proceso es patentable si produce un resultado ‘útil, concreto y tangible’. … Sin embargo, esta Corte nunca ha hecho tal aseveración y, si se interpreta literalmente, la afirmación abarcaría casos en que esta Corte ha sostenido lo contrario”.

El Tribunal Federal parece haber entendido el mensaje de la Corte Suprema. En 2008, el Tribunal Federal emitió una serie de resoluciones en las que se redujeron los derechos de los titulares y solicitantes de patentes.

Para colmo, el Tribunal Federal dio a conocer su decisión en el caso Bilski [pdf]. El tribunal rechazó de forma explícita el nivel de patentabilidad del caso State Street y aprobó un nivel mucho más severo sobre la base de decisiones anteriores de la Corte Suprema. El tribunal sostuvo que un proceso es patentable sólo si “(1) está ligado a una máquina o aparato en particular, o (2) si transforma un artículo en particular en un estado o cosa diferente”.

“La sentencia del Tribunal Federal se alejó de manera significativa de sus decisiones precedentes”, dijo Timothy R. Holbrook, profesor de derecho de patentes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Emory en Atlanta. “El Tribunal Federal frenó bruscamente el alcance de la materia patentable”.

El efecto técnico

Al reducir las invenciones admisibles para la protección mediante patentes, el Tribunal Federal acercó considerablemente la legislación estadounidense a aquellas de Europa, Japón, China y muchas otras partes del mundo, cuyo punto de vista de la patentabilidad es mucho más estrecho. En estos países, para que una invención sea patentable, debe producir un “efecto técnico”.

Por ejemplo, el software produce un efecto técnico, y es potencialmente patentable, si mejora el funcionamiento del computador que lo ejecuta, tal como permitiendo que el equipo opere más rápido o haga un uso más eficiente de la memoria. Si el software simplemente se ejecuta en el computador, no hay ningún efecto técnico y el software no es patentable.

Debido a este requisito de “efecto técnico”, muchos tipos de software no son patentables. Los métodos comerciales y numerosos otros tipos de procesos tampoco se pueden patentar. Además, Europa y Japón excluyen explícitamente de la patentabilidad los métodos comerciales, según afirmó Steven J. Henry, un socio en el bufete de abogados de Boston Wolf, Greenfield & Sacks.

El Tribunal Federal no llegó a adoptar estas normas. Aumentó los requerimientos de patentabilidad en los EE.UU., pero señaló expresamente que los métodos comerciales no son, per se, no patentables. El tribunal también rechazó explícitamente una norma de tipo europeo, señalando que las patentes no están limitadas a invenciones en el ámbito de las “artes tecnológicas”.

Repercusiones mundiales

Mientras que la decisión del Tribunal Federal en el caso Bilski acercó el derecho de patentes de los EE.UU. al de otros países, Europa y Japón han estado estudiando la posibilidad de acercarse más a la posición estadounidense.

En octubre de 2008, el presidente de la Oficina Europea de Patentes remitió cuatro asuntos sobre patentes de software a la Junta ampliada de Apelaciones de la OEP. Se le ha pedido a la Junta que se pronuncie sobre qué tan estrechamente debe estar ligado el software a una máquina para que éste pueda ser patentable. Si la Junta flexibiliza la norma actual, en Europa podrían patentarse muchos más tipos de software.

Japón, entretanto, está replanteando su posición sobre los métodos comerciales. “Están intentando modificar su legislación para permitir las patentes de métodos comerciales”, según afirmó Steven J. Henry.

Sin embargo, Europa y Japón pueden decidir no ampliar sus definiciones de la materia patentable si la Corte Suprema de los EE.UU. confirma una severa norma de patentabilidad con el caso Bilski. “Se desalentarían los reformistas en Europa, que quisieran que allí se relajaran las normas”, dijo Henry.

“Esto sin duda desalentaría los esfuerzos de los países por ampliar el alcance de la materia patentable”, dijo Helfgott, añadiendo que “el resto del mundo está pendiente de lo que suceda en los EE.UU. y espera ansiosamente el fallo de la Corte Suprema”.

Traducido del inglés por Giselle Martinez de Melendez

Steven Seidenberg may be reached at info@ip-watch.ch.

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