Expertos estiman que la propiedad intelectual precisa tomar un nuevo rumbo en el ámbito de la biotecnología

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Por Catherine Saez
PARÍS – Los participantes de un reciente seminario que tuvo lugar en esta ciudad opinan que la biotecnología necesita considerablemente cambiar su modelo de negocios, restaurar la confianza entre los diferentes actores y establecer cooperaciones. Éstos agregaron que, después de casi treinta años, la industria sigue sin obtener beneficios, que pareciera que el ámbito está perdiendo ímpetu y que las polémicas sobre las patentes en materia de agricultura y de salud han influido en la opinión pública.

El seminario sobre propiedad intelectual (PI), biotecnología, conocimientos tradicionales y cuestiones sociales se celebró del 13 al 14 de noviembre en París. Sciences Po, un instituto de ciencias políticas parisino muy conocido, y la Universidad McGill (de Montreal) lo organizaron conjuntamente.

Hace unos siete años, el caso de Myriad Genetics generó la crisis de confianza en el sistema de patentes en el ámbito de la biotecnología, comentó Richard Gold, profesor en la Universidad McGill y presidente de The Innovation Partnership (un grupo internacional de expertos en biotecnología, innovación y PI), quien describió esta crisis como “la tormenta política perfecta”.

Myriad Genetics, una empresa biofarmacéutica estadounidense, presentó solicitudes de patentes en la Oficina Europea de Patentes (OEP) de dos genes de cáncer de mama y de ovario y un examen diagnóstico relacionado. La empresa obtuvo cuatro patentes de la OEP entre 2001 y 2002.

Las decisiones que tomó Myriad sobre la manera de utilizar y hacer valer sus patentes desataron una crisis de confianza en el sistema de patentes dado que los gobiernos, hospitales e investigadores de todas partes del mundo temieron que las patentes de Myriad frenaran la investigación, incrementaran los costos de la asistencia sanitaria e impidieran el acceso de las mujeres a una atención médica adecuada, explicó Gold. Pese a que no todas estas inquietudes se basaban en hechos, igual indujeron acciones de gobierno, añadió. Por ejemplo, Francia y Alemania aprobaron legislación que disminuyó el alcance de las patentes sobre genes y además, Francia introdujo un sistema de licencias obligatorias para los procedimientos de diagnóstico. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos adoptó directrices sobre la concesión de licencias en materia de invenciones genéticas.

Seis partes, el Instituto Curie de Francia, el gobierno de los Países Bajos y Greenpeace Alemania entre otras, se opusieron finalmente a las patentes. Por consiguiente, se retiraron estas últimas. No obstante, Myriad apeló de esta decisión y, tras una audiencia pública el 19 de noviembre en Munich, una sala de recurso técnica mantuvo la patente modificada relativa al “método de diagnóstico de predisposición al cáncer de mama y de ovario”, según el sitio web de la OEP (en inglés).

Gold dijo que dicha “crisis” de varios años pudo haberse evitado y explicó que tres graves errores la provocaron: la falta de comunicación, las fallas institucionales y la falta de confianza entre los actores. En particular, Myriad adoptó un modelo de negocios que no ha funcionado puesto que aún no puede hacer uso de las patentes.

Sin embargo, otras empresas están siguiendo el modelo de negocios de Myriad. “Todos los errores que Myriad ha cometido” se están repitiendo, advirtió Gold. “Se reproducirá exactamente lo mismo”.

Según Alain Gallochat, consultor y experto en propiedad industrial para la Organización del Tratado del Atlántico Norte, “no se trataba de un problema de patentabilidad sino del uso que se estaba haciendo de estas patentes” dado que la empresa trató de hacerlas aplicar de manera excesiva.

Para los oradores de este evento, lo que es problemático no es el hecho de que los inventores buscan proteger sus invenciones mediante patentes sino la manera en la que se conceden las patentes y en la que se ejercen los derechos sobre éstas. Las patentes son primordiales para los universitarios, afirmó Frederic Foubert del departamento de transferencia de tecnología de la sede en París del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés). “Si los descubrimientos no se patentaran, la tecnología no saldría de los laboratorios”, advirtió. La industria es la aliada de los universitarios.

Por consiguiente, la confianza entre las partes asociadas es un factor clave. Vincent Jouhanneaud, ingeniero de patentes en el Instituto de Desarrollo Pierre Fabre, indicó que las partes asociadas son sólo un aspecto de la PI. A menudo conviene más la opción de establecer un contrato eficiente que la obtención de una patente. Puede ocurrir que las patentes solicitadas de manera precoz para proteger los posibles productos resultantes, por ejemplo, sean peligrosas para su propietario y que no tengan el efecto deseado porque las industrias pueden mostrar resistencia a invertir en una fase tan temprana. Gallochat agregó que las patentes precoces, que resultan principalmente de la falta de confianza, pueden acarrear efectos completamente contraproducentes para todas las partes interesadas.

“El objetivo es encontrar un equilibro entre la patente y el interés general”, dijo. El papel de una oficina de patentes no consiste en otorgar patentes sino en verificar si se pueden conceder, comentó, y añadió que la OEP ya no acepta solicitudes especulativas. Hoy en día, el hecho de oponerse a las patentes es una manera de decirle a las oficinas de patentes que no fue adecuado otorgarlas, comentó Jouhanneaud, que las solicitudes aceptadas, por ejemplo, son demasiado vastas.

¿Los derechos de PI pueden proteger los conocimientos tradicionales?

Puede ser que la PI no sea la solución perfecta para proteger los conocimientos tradicionales. “Existe una falta de correspondencia entre el marco de los derechos de PI y los conocimientos tradicionales”, indicó Tania Bubela, profesora adjunta en la Universidad de Alberta (Canadá). El problema principal es que los derechos de PI son válidos durante un determinado lapso de tiempo. Asimismo, para patentar los conocimientos tradicionales es necesaria la divulgación pero la mayoría de este tipo de conocimientos se basa en creencias culturales y espirituales que no siempre admiten la divulgación.

Además es muy difícil saber quién detiene los conocimientos tradicionales. Es preciso encontrar un equilibrio adecuado entre los intereses económicos nacionales y las necesidades de las comunidades que generaron dichos conocimientos, explicó.

Denis Bohousoou, director de la oficina de PI de Côte d’Ivoire advirtió que tres amenazas principales ponen en peligro a los conocimientos tradicionales: el desafío que supone su preservación –puesto que están vinculados estrechamente al cambio del entorno físico y social–, el riesgo de explotación ilícita y su difícil promoción. Se deben reconocer los conocimientos anteriores, añadió.

Se debería utilizar los conocimientos tradicionales para impulsar el desarrollo, dijo Bohousoou. La gente del Sur no puede apoderarse de mucha tecnología proveniente del Norte porque ésta no responde a las necesidades de su vida cotidiana. En Côte d’Ivoire algunos centros de capacitación de medicina moderna hacen participar a curanderos como medio para promocionar los conocimientos tradicionales.

Según David Vivas Eugui, del Centro Internacional de Comercio y Desarrollo Sostenible, el tema de la confianza es un reto muy importante dado que los pueblos indígenas no confían en los extranjeros y que los conocimientos tradicionales están abajo en su lista de prioridades en comparación con los derechos territoriales o de libre determinación.

El tema de la reglamentación

Se están dando nuevas situaciones, por ejemplo, el hecho de que algunos solicitantes de patente depositan solicitudes sumamente extensas que incluyen una lista de reivindicaciones completamente excesiva –a veces más de cien-, y una tendencia creciente a presentar solicitudes de patente divisionarias (que contienen elementos de su solicitud inicial), explicó Denis Dambois de la Dirección General del Comercio de la Comisión Europea. La reglamentación no prevé sanciones para este tipo de comportamiento, y esto crea inseguridad jurídica porque las empresas que quieren asegurarse de que sus actividades no infringen patentes de terceros encuentran difícil hacerlo.

La transferencia de tecnología por parte de países desarrollados a algunas economías emergentes, como el caso de China o México, puede ser riesgosa para los titulares de patentes de la Unión Europea (UE), indicó Dambois. Esto se debe a que, en el caso de un tratado comercial o un contrato de mercado celebrado por las autoridades públicas, algunas empresas de la UE se ven obligadas a dar acceso a su tecnología y know-how sobrepasando el marco acostumbrado de la relación comercial habitual.

Asimismo, un fallo reciente del Tribunal Supremo de China podría repercutir en la legislación sobre las normas, señaló. El fallo supuso que si una empresa acepta que su tecnología forme parte de una norma China, la empresa no puede emprender en el futuro actuaciones judiciales contra la gente que usa dicha tecnología. La empresa puede reclamar compensación financiera pero ésta sería bastante inferior a las regalías. El hecho de participar en una norma china puede ser peligroso para la PI de las empresas de la UE, añadió.

Nuevas herramientas para la gestión de patentes

Asistimos a un incremento de patentes a escala mundial, comentó Frederic Caillaud, director de transferencia de tecnología de l’Oréal. Tanto él como otras personas predicen un “big bang de PI” en 2010, año en el que la primera bolsa de patentes inaugurará en Chicago. “Esto cambiará la cara de la PI”, advirtió.

Se están creando nuevas herramientas que cambiarán la manera en la que se utilizan y se obtienen las patentes. Los cibermercados, las subastas, la agrupación de patentes, el estudio de situación de las patentes, la clasificación de patentes y la bolsa de patentes son algunas de las nuevas tendencias, explicó. Los fondos de inversión están comprando PI (se compraron 5.000 patentes el año pasado), y el sistema de agrupación de patentes está a la moda y es lucrativo para los recién llegados debido a la emergencia de herramientas informatizadas, dijo.

El principal problema de los países en desarrollo es la falta de conocimientos de la PI, advirtió Charles Molinier de la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI). Los resultados a los que llegan las universidades o los institutos de investigación permanecen sin patentar. El objetivo de la OAPI consiste en promocionar los conocimientos de PI mediante la formación de universitarios, investigadores y abogados porque es fundamental que obtengan derechos sólidos y que los países atraigan inversiones extranjeras directas y logren aplicar la ley de manera eficaz. OAPI espera establecer cooperaciones con otras oficinas de PI.

Traducido del inglés por Analín Pedroni

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